Muchas personas que se están iniciando en el mundo del juego online tienen dudas sobre qué es lo que más les conviene. Y es que, a día de hoy, existe la posibilidad de acceder en el mercado a un PC gaming premontado o por piezas.
Es algo que ya no solo depende del presupuesto, sino también del nivel de control, el tiempo disponible y la disposición a aprender del usuario.
En la guía que vas a ver a continuación encontrarás una comparación entre ambas opciones de forma técnica pero accesible, incluso para principiantes.
Premontado vs por piezas: comparación por factores clave
En este punto tenemos que analizar varios elementos clave que influyen de forma decisiva en la posible decisión:
- Tiempo: Un PC premontado está preparado para ser usado en apenas unos minutos. En el caso contrario, la opción por piezas muchas veces requiere horas o días entre investigación, montaje e instalación del sistema operativo.
- Riesgo: En el caso del premontado, el riesgo técnico es muy limitado, ya que llega ya testado. En el otro caso, puede haber riesgo de errores en su montaje, ya sea con las conexiones o la instalación.
- Garantía: En este punto hay que destacar que el modelo por piezas tiene una garantía para cada componente, mientras que el otro cuenta con una garantía única para todo el producto.
- Actualización: El montaje por piezas ofrece una flexibilidad para el cambio de componentes mucho mayor que el premontado, que está limitado por diseño y espacio.
- Resolución de problemas: En el PC premontado, el soporte técnico centralizado facilita la reparación, mientras que en su competidor existe la complejidad de saber identificar qué componente falla.
Errores comunes al elegir o montar un PC
Estas son algunas de las decisiones incorrectas más comunes que se toman en un contexto como este:
- No tener en cuenta que el socket de la placa base debe ser siempre compatible con la CPU.
- No considerar el tamaño de la tarjeta gráfica, que debe caber en el espacio que haya en el ordenador gaming y tener la potencia necesaria.
- Adquirir una RAM que sea incompatible con la placa base.
- No dar la importancia necesaria a la potencia de la fuente de alimentación del PC.
- Mezclar estándares de memoria o almacenamiento sin verificar compatibilidad.
- No planificar la ventilación del sistema.
Factores prácticos que suelen pasarse por alto
Fuera de la compatibilidad básica, existen muchos otros aspectos que influyen a la hora de analizar un tipo de PC u otro. Estos son algunos ejemplos:
- Ruido y refrigeración: los sistemas no siempre priorizan el silencio o un flujo de aire eficiente.
- Calidad del ensamblaje: la forma en la que el cableado esté montado y la gestión interna acaban por afectar a las temperaturas del dispositivo y a su mantenimiento.
- Instalación previa en premontados: algunos premontados vienen con el software preinstalado, algo que limita mucho las opciones de personalización.
- Curva de aprendizaje: es evidente que en el caso de los que vienen por piezas, los usuarios tienen que tener un conocimiento mucho mayor.
- Escalabilidad real: el espacio de las cajas y las placas base puede limitar en un futuro ampliaciones o actualizaciones.
